El sindicato abrió un debate sobre el costo de la recolección de residuos y los salarios que perciben los empleados de la comuna que conduce Pablo Descalzo.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de Ituzaingó abrió un debate sobre el costo de la recolección de residuos y los salarios que perciben los empleados de la comuna que conduce Pablo Descalzo.
El secretario general del gremio, Juan Carlos López, aseguró que el servicio de basura consume el 42% de la recaudación municipal y denunció una importante diferencia salarial entre trabajadores públicos y privados que realizan tareas similares.
Las declaraciones del dirigente sindical pusieron bajo discusión la distribución de los recursos municipales, en un contexto de dificultades económicas y reclamos por mejoras salariales. Según explicó, mientras algunos empleados municipales dedicados al barrido perciben alrededor de $600.000 mensuales, trabajadores de empresas privadas que cumplen funciones similares llegan a cobrar $1.500.000.
La diferencia de $900.000 entre ambos ingresos llevó al sindicato a plantear una modificación del actual sistema de recolección de residuos, con la posibilidad de que el Municipio asuma directamente la prestación.
El planteo fue realizado durante una entrevista con Primer Plano Online, difundida el 28 de octubre, en la que López también confirmó un acuerdo salarial con la administración de Descalzo.
El gremio denuncia que la recolección de basura consume el 42% de la recaudación municipal
Uno de los principales cuestionamientos del Sindicato de Trabajadores Municipales está relacionado con los recursos que el gobierno local destina al servicio de recolección.
Según Juan Carlos López, el 42% de la recaudación de Ituzaingó se utiliza para financiar la recolección de residuos, una proporción que considera elevada frente a las dificultades para mejorar los salarios de los empleados municipales.
El dirigente vinculó esta situación con la necesidad de revisar el esquema de contratación y analizar alternativas que permitan reducir costos sin afectar la prestación del servicio.
La preocupación sindical se profundiza ante la caída de la recaudación que, de acuerdo con López, está relacionada con la menor actividad económica.
En ese escenario, el gremio sostiene que resulta cada vez más difícil avanzar en una recomposición salarial si no se modifican algunos de los gastos que afronta la administración comunal.
El porcentaje mencionado corresponde a una estimación difundida por el dirigente sindical y no a una auditoría independiente de las cuentas municipales.
Municipales cobran $600.000 y trabajadores privados llegan a $1,5 millones por tareas similares
La diferencia salarial entre empleados municipales y trabajadores de empresas privadas fue otro de los puntos centrales del reclamo.
López explicó que existen trabajadores del área de barrido municipal que perciben aproximadamente $600.000 por mes, mientras que empleados privados dedicados a tareas similares pueden alcanzar ingresos de $1.500.000.
De acuerdo con esa comparación, la remuneración del trabajador privado sería dos veces y media la del municipal, con una diferencia mensual de $900.000.
Sin embargo, los importes mencionados corresponden a ejemplos presentados por el sindicato y no representan necesariamente el promedio salarial de todos los empleados de ambos sectores.
Para la organización gremial, esta disparidad refleja la necesidad de revisar las condiciones laborales y la distribución de los recursos destinados a la limpieza urbana.
Proponen municipalizar la recolección de residuos en Ituzaingó
Frente a este escenario, el Sindicato de Trabajadores Municipales propuso que la Municipalidad de Ituzaingó evalúe la posibilidad de asumir directamente el servicio de recolección de residuos.
La iniciativa apunta a reemplazar el esquema de prestación privada por una administración municipal, con el objetivo de reducir costos y destinar parte de los recursos a mejorar los ingresos del personal.
López sostuvo que existen experiencias de otros municipios que avanzaron con sistemas de recolección administrados directamente por el Estado local.
No obstante, la municipalización del servicio es por ahora una propuesta sindical y no una decisión aprobada por el gobierno de Pablo Descalzo.
Una eventual modificación requeriría analizar los contratos vigentes, la disponibilidad de vehículos y equipamiento, los costos operativos, la incorporación de personal y las condiciones necesarias para garantizar la continuidad de la prestación.
La alternativa de reducir impuestos para bajar el costo de la basura
Además de la municipalización, el gremio planteó otra posibilidad para aliviar las cuentas comunales: reducir los impuestos que inciden sobre la contratación del servicio de recolección.
Según explicó López, el intendente Pablo Descalzo viene impulsando gestiones para que el Gobierno nacional deje de aplicar el 21% de IVA sobre esa contratación y para que la Provincia de Buenos Aires revise los tributos vinculados con la actividad.
El sindicalista consideró que una disminución de esa carga impositiva permitiría generar ahorros y destinar mayores recursos a los salarios municipales.
De acuerdo con su planteo, el alivio podría representar una reducción importante de los costos actuales, aunque esa estimación no fue acompañada por un cálculo presupuestario independiente.
La propuesta tampoco implica que las modificaciones tributarias hayan sido aprobadas por las autoridades nacionales o provinciales.
Pablo Descalzo acordó un bono de $300.000 para los trabajadores municipales
En medio del debate sobre los costos del servicio de recolección, el secretario general del sindicato confirmó un acuerdo salarial con el intendente Pablo Descalzo.
Según informó López, los trabajadores municipales recibirán un bono de $300.000 dividido en tres cuotas de $100.000.
La primera cuota corresponde a la liquidación de octubre de 2026, mientras que el acuerdo contempla incorporar el monto completo al salario básico a partir de enero de 2027.
El dirigente valoró el compromiso asumido por la administración municipal, aunque remarcó que los ingresos de los empleados continúan siendo insuficientes frente al costo de vida.
El anuncio corresponde a lo informado por la conducción sindical y no implica que las tres cuotas ya hayan sido efectivamente abonadas.
Desde el gremio anticiparon que las conversaciones salariales continuarán para intentar mejorar las condiciones económicas del personal.
Los municipales también reclaman la convocatoria al Consejo del Empleo Municipal
El conflicto salarial en Ituzaingó también se vincula con un reclamo que alcanza a trabajadores de otros distritos bonaerenses.
López reiteró el pedido de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO) para que el Gobierno provincial convoque al Consejo del Empleo Municipal, contemplado en la legislación que regula las relaciones laborales de los empleados comunales.
El sindicato considera que ese ámbito permitiría discutir las condiciones salariales y laborales del sector y avanzar en acuerdos que contemplen la situación de los trabajadores de los distintos municipios.
La organización también participó de medidas de protesta impulsadas por la federación y no descartó continuar con las acciones gremiales si no se producen avances en las negociaciones.
El costo de la basura abre un nuevo debate sobre las cuentas municipales de Ituzaingó
Las declaraciones de Juan Carlos López instalaron una discusión que excede el reclamo salarial y alcanza al funcionamiento de uno de los servicios públicos esenciales del distrito.
Por un lado, el sindicato cuestiona que la recolección de residuos absorba, según sus estimaciones, el 42% de la recaudación municipal. Por otro, advierte sobre las diferencias entre los salarios de algunos trabajadores municipales y privados que realizan tareas similares.
La posibilidad de municipalizar la recolección, reducir impuestos o revisar los costos de contratación aparece ahora como parte del debate sobre cómo administrar los recursos públicos y mejorar los ingresos del personal.
Mientras tanto, el gobierno de Pablo Descalzo deberá afrontar la continuidad de las negociaciones salariales y las demandas de los trabajadores, en un escenario económico que, según el gremio, está afectando la recaudación local.
El acuerdo por el bono de $300.000 representa un avance en las conversaciones, pero la discusión de fondo sobre el costo de la recolección y los salarios municipales permanece abierta.




