Empezó la obra para el nuevo edificio del Jardín Municipal Nº2 de Solano

La construcción permitirá mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, y disponer de espacios adecuados para el juego y las actividades compartidas.


El Municipio de Quilmes dio inicio a la obra del nuevo edificio del Jardín Municipal Nº 2 «El Niño de Belén», en el predio ubicado en avenida Ferrocarril Provincial y calle 848, en San Francisco, que se construye con fondos 100% comunales.

«Con Mayra desde el primer día llevamos a la educación pública al centro de nuestra gestión. A este jardincito en particular, lo hemos acompañado porque hay una historia identitaria en el barrio, con la regularización de lo necesario para que en esta institución ahora podamos dar un paso más y tener un edificio propio. Para nosotras este es un sueño compartido que se empieza a cumplir en el día de hoy», señaló la intendenta interina Eva Mieri, acompañada por la secretaria de Educación y Culturas, Evangelina Ramírez.

Por su parte, Ramírez sostuvo que «esta es una obra muy esperada por la comunidad educativa. Hasta hoy está funcionando en un edificio que no es propio y, a partir de ahora, va a tener un jardín pensado específicamente para nuestras pibas y pibes, acorde también a las necesidades». En la misma línea, la directora del Jardín Municipal Nº 2, Claudia Vielma, comentó: «Feliz por este nuevo espacio que se está construyendo, que realmente da muchas oportunidades a toda la comunidad educativa».

La institución cuenta con una matrícula de 93 niños y niñas, y funciona actualmente en un inmueble alquilado, ubicado en calle 898 Nº 3940. El nuevo edificio se proyecta sobre una superficie total de 755m², con 502m² cubiertos.

La obra contempla cuatro aulas, un salón de usos múltiples (SUM), una biblioteca y espacio de lectura, cocina, patio con acceso a las aulas, acceso principal, salida de emergencia, baño para personas con discapacidad y sala de máquinas. La construcción de un edificio propio permitirá mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, y disponer de espacios adecuados para el juego y las actividades compartidas.

Actualmente, las dimensiones del inmueble alquilado limitan el desarrollo de la propuesta pedagógica y la posibilidad de responder a la demanda de matrícula de la comunidad. También dificultan la instalación de juegos y el uso conjunto del SUM. A estas limitaciones se suman filtraciones, una instalación eléctrica insuficiente y la falta de gas natural.