El intendente enfrenta nuevos cuestionamientos del concejal Julio Medina y vecinos de Hurlingham por el avance de las construcciones en zonas con riesgo de anegamientos.
El intendente de Hurlingham, Damián Selci, quedó nuevamente en el centro de una controversia política y ambiental por el crecimiento de las construcciones y sus posibles consecuencias sobre el sistema de desagües del distrito.
El concejal Julio Medina y vecinos autoconvocados cuestionaron el modelo urbanístico impulsado por la gestión municipal y reclamaron respuestas sobre el riesgo de inundaciones.
La discusión cobró fuerza después de los anegamientos registrados a comienzos de octubre y de la difusión de un informe técnico de la Autoridad del Agua (ADA) de la provincia de Buenos Aires, incorporado al expediente del nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU).
El documento, elaborado en junio de 2026, describe características del territorio que dificultan el escurrimiento del agua de lluvia, especialmente en sectores urbanizados donde predominan las superficies impermeables.
El cuestionamiento central apunta a determinar si el Municipio contempló suficientemente esas advertencias antes de establecer nuevas posibilidades de construcción.
Crecimiento urbano
De acuerdo con los pasajes del estudio difundidos por el concejal Julio Medina, Hurlingham presenta pendientes reducidas, drenaje lento y riesgo de acumulación de agua en determinadas áreas urbanizadas.
Estas condiciones adquieren especial importancia cuando se proyectan edificios, nuevos desarrollos inmobiliarios y una mayor ocupación del suelo.
El problema no se limita a la altura de las construcciones. La sustitución de terrenos absorbentes por superficies impermeables puede incrementar el volumen de agua que llega a los desagües durante las precipitaciones intensas.
En ese contexto, Medina cuestionó si las características hídricas del distrito fueron consideradas al definir la capacidad constructiva prevista en la nueva normativa.
La controversia abre un interrogante para la administración de Selci: ¿la infraestructura pluvial existente está preparada para acompañar el crecimiento urbano que promueve el Municipio?
Aunque las advertencias técnicas no demuestran que una construcción determinada haya provocado una inundación, sí plantean la necesidad de evaluar la capacidad de los desagües y las medidas de mitigación exigidas a cada desarrollo.
Reclamos
El conflicto urbanístico tiene antecedentes recientes que profundizan la presión sobre el Ejecutivo municipal.
A comienzos de octubre, integrantes del colectivo Vecinos Autoconvocados, con participación de residentes de Hurlingham, Villa Tesei y William Morris, presentaron un reclamo administrativo ante el Ministerio de Gobierno bonaerense.
La presentación buscó impugnar la Resolución 406/2026, mediante la cual la Provincia convalidó la reforma del Código de Ordenamiento Urbano.
Los vecinos cuestionaron aspectos del procedimiento administrativo y denunciaron presuntas irregularidades vinculadas con permisos de construcción otorgados durante el período previo a la aprobación provincial.
Entre sus planteos mencionaron supuestas autorizaciones aceleradas y demoras en la remisión del expediente municipal.
Se trata de denuncias formuladas por los reclamantes, cuya veracidad y eventuales consecuencias administrativas todavía requieren comprobación y resolución por parte de las autoridades competentes.
El reclamo refleja una preocupación que excede la discusión partidaria: cómo crecerá Hurlingham, qué barrios recibirán nuevas construcciones y qué obras públicas serán necesarias para evitar que ese desarrollo agrave los problemas existentes.




