La empresa que controla las plantas de la ex Cresta Roja solicitó su concurso preventivo luego del fracaso de la negociación por una deuda millonaria.
La crisis de Granja Tres Arroyos sigue haciéndose sentir en Ezeiza y Esteban Echeverría, donde cientos de empleos están en riego tras el pedido de concurso preventivo de Wade SA, la empresa que controla las instalaciones de la antigua firma.
Wade administra dos establecimientos decisivos para la estructura productiva del grupo: Wade 1, ubicada en Ezeiza, y Wade 2, en Esteban Echeverría.
La situación se agravó después de que el holding no consiguiera cerrar una reestructuración privada de pasivos por 350,9 millones de dólares, que buscaba renegociar las obligaciones con los acreedores, conseguir nuevos inversores, desprenderse de algunos activos y extender los plazos de pago.
Wade fue la primera de las sociedades del grupo en solicitar formalmente el concurso preventivo. Ahora, Granja Tres Arroyos SA, corazón del holding, se prepara para avanzar por una vía semejante.
El concurso no es automáticamente una quiebra, sino una herramienta judicial destinada a ordenar las deudas y tratar de sostener una empresa en funcionamiento. Aunque sí es prueba del deterioro de la compañía, que podría afectar a los empleados.
La planta de Esteban Echeverría ya sufrió un conflicto que involucró alrededor de 450 despidos. Ahora, el deterioro financiero llevó a más de 7.000 cheques rechazados por un monto superior a los $101.000 millones.
Se trata de una crisis que comenzó a golpear con fuerza tras el cierre del mercado aviar a China en 2023, desatando una crisis que a fines de 2024 derivó en retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, reducciones salariales acordadas y una progresiva concentración de la producción.
En 2026, además de menor actividad, hubo establecimientos paralizados y más de 1.700 trabajadores desvinculados, sobre una estructura que llegó a los casi 6.500 empleados.




