El valor de los impuestos afecta a pequeños y medianos comerciantes, que además reclaman por la falta de seguridad y el estado de las calles.
Comerciantes de Lanús cuestionan la presión tributaria que impulsa la gestión que conduce Julián Álvarez y contraponen ese aporte vecinal con la ausencia de seguridad y el estado general de las calles.
La situación fue resumida días atrás por el exintendente Diego Kravetz, quien sostuvo que el Municipio «tiene los impuestos más caros de toda la Provincia, pero no hay seguridad y las calles están llenas de baches».
En un contexto de bajo consumo, con una situación crítica en todo el país, el pago de elevados impuestos afecta principalmente a pequeños y medianos comerciantes del distrito, que suman quejas por la situación y hablan de “una máquina recaudatoria”.
En este escenario, desde Fuerza Patria-Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la concejala Belén Berrueco propuso una serie de beneficios para asistir al sector, entre los que se aparecen el congelamiento y la reducción de la Tasa de Servicios Generales (TSG) y a la Tasa por Inspección en Seguridad e Higiene.
Otros beneficios serían la eximición de los derechos de Publicidad y Propaganda; limitar las suspensiones y revocación de las habilitaciones por falta de pago y la creación de un registro de deudores municipales.
Barrueco presentó con este fin un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante y argumentó la necesidad de “paliar la grave crisis que atraviesa el sector por la retracción del consumo».
En la misma línea, propuso reducir un 20% los derechos y contribuciones por ocupación o uso del espacio público correspondientes a la instalación de mesas y sillas en la vía pública y a los puestos de feria.
Otra de las medidas busca limitar las suspensiones y revocaciones de habilitaciones por falta de pago: durante la vigencia de la ordenanza, no se podrían aplicar por deudas inferiores a 24 meses desde la promulgación de la iniciativa.




