El dato surge del Índice Barrial de Precios, que elabora el ISEPCI, donde estimó una suba mensual promedio de 10% en lo que va del año. El valor de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) fue de $110.079,25 el mes pasado. Aseguran que refleja el impacto de los condicionamientos del FMI.
El precio de los alimentos se incrementó un 7,68% en julio en el Conurbano bonaerense, mientras el valor de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) fue de $110.079,25, según el relevamiento mensual del Índice Barrial de Precios (IBP) que realiza el ISEPCI en 900 comercios de cercanía de 20 distritos del Gran Buenos Aires.
De acuerdo al informe, en lo que va del 2023, la CBA tuvo un incremento de 71,64%, -por encima del 10% mensual- mientras que en los últimos doce meses desde julio 2022 la suba fue de 118,36%.
De la mano de las papas (+50%) y las batatas (+20%) entre las verduras, y las manzanas (11,11%), el rubro verdulería volvió a liderar los incrementos: 14,35% en julio y 178% interanual.
Más atrás aparecieron los productos de almacén: 7,48% mensual, y 125% interanual; mientras que las carnes continúan “retrasadas”: 3,41% en julio y 80% en los últimos doce meses.
La Canasta Básica Total (CBT) suma a los alimentos básicos un universo de productos igualmente indispensables para la vida cotidiana (salud, educación, transporte, vestido, tarifas, etc.).
Calcular su valor es importante porque cuando una persona o una familia no tiene el ingreso mensual suficiente para cubrir su costo total es considerada que está por debajo de la línea de pobreza. Desde hace largo tiempo las subas de los alimentos son el motor de la inflación en general y de la CBT en particular.
Sin embargo, el ISEPCI advierte desde fin del año pasado, que los aumentos de las tarifas de gas, electricidad, combustibles, comunicaciones, transporte, mantenimiento del hogar, en muchos casos están por encima de los incrementos en alimentos, impactando fuertemente sobre la CBT.
Así es que en junio alcanzó para el hogar de cuatro integrantes un valor de $228.053,27 mientras que en julio llegó a $245.476,73.
En julio del 2022 la misma familia necesitaba $112.922,54 para costear los mismos gastos, por lo que en el curso de los últimos doce meses debió agregar a sus ingresos unos 132.554,19 mil pesos –más del doble-, para no caer por debajo de la línea de pobreza.
Según la última publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC en la comparación de las variaciones entre alimentos y algunos servicios básicos surgen ciertos datos significativos: mientras los aumentos interanuales de rubros como agua, electricidad, y gas, Salud, Transporte y Comunicación, están por debajo de los producidos en alimentos, en el mes de junio pasado las subas en estos servicios los duplicaron.
“De la mano de los condicionamientos del FMI que se vuelven cada vez más exigentes respecto a la eliminación total de los subsidios a las tarifas y a la reducción del déficit fiscal, los servicios regulados por el estado vienen acelerando las subas. Sin lograr contener los aumentos en los alimentos la conducción económica ahora autoriza incrementos, que inciden directamente sobre los ingresos de los trabajadores y los sectores medios”, analizaron desde ISEPCI.