El dirigente de La Rioja surgió en La Cámpora de la mano de Néstor Kirchner y mantiene una amistad con su hijo Máximo, aunque en las elecciones de 2019 compitió por Cambiemos y en 2021 enfrentó a la fuerza de Mauricio Macri.
La del camaleón riojano es una espeluznante realidad que no podemos dejar de ver. Este 7 de mayo se eligen autoridades en La Rioja y por enésima vez se repite la historia de siempre.
Los mismos nombres, para distintos cargos, utilizando los emblemas de distintos partidos políticos solo por conveniencia propia. De cualquier manera, el resultado es siempre igual: los mismos nombres, que van pasando de cargo en cargo. ¿Se puede confiar en ellos?
El mayor exponente es Felipe Álvarez (el camaleón), quien iniciara su vida política en La Cámpora, de la mano de Néstor Kirchner y quien hasta el día de hoy sostiene una férrea amistad con Máximo Kirchner.
Ocupó cargos importantes en Lotería Nacional, hasta que en 2009 asumió como Ministro de Gobierno y Seguridad del oficialismo, en ese entonces del gobernador Beder Herrera.
En esa función, entre otras cosas, tomó la decisión de reprimir las manifestaciones sociales iniciadas en el marco del “Famatina no se toca”. También es difícil de olvidar que la fuerza policial se le amotinó debido a su falta de compromiso cuando reclamaban mejoras salariales.
El historial
El historial del camaleón riojano es espectacular:
-En 2013, representando al Frente para la Victoria, fue candidato a Diputado Nacional junto a Tere Madera (la candidata a vice gobernadora de Ricardo Quintela, el actual gobernador).
-En 2015, representando al Frente Peronismo Riojano fue electo Vice-Intendente de Paredes Urquiza.
-En 2017 fue electo Diputado Provincial, esta vez por la fuerza Encuentro por La Rioja.
-En 2019, esta vez representando a Cambiemos, fue electo Diputado Nacional.
-En 2021 fue candidato a Diputado Provincial por el espacio Hay Futuro, pero esta vez “enfrentando” a Cambiemos. Y no asumió su banca (debido al compromiso con el dueño del multimedio Fénix), dejando su lugar a Nadina Reynoso.
Volvemos a preguntar: ¿Se puede confiar en candidatos con esta trayectoria de ir venir por cuanto partido haya dando vueltas con el único fin de mantener el poder? Preguntamos otra vez: ¿Se puede confiar?



