La Directora de Derechos Humanos del municipio tenía 56 años y falleció producto de una larga enfermedad. Familiares, amigos y referentes políticos la despidieron destacando su extensa trayectoria y su compromiso.
A los 56 años, falleció tras una larga enfermedad la directora de Derechos Humanos de Merlo, Marcela Maidana, quien fue despedida con hondo pesar por familiares, amigos y referentes políticos, que destacaron su extensa trayectoria y don humano.
De profesión bibliotecaria, Maidana se desempeñaba al frente de la Dirección de DD. HH y era, pero hizo una carrera muy respetada por sus pares y el público, signada por la lucha y el compromiso social.
La funcionaria hizo sus primeras armas en el gremio SUTEBA de Merlo y luego tuvo una destacada labor en su paso como concejal, luchando por la libertad política en el distrito, en épocas del gobierno de Raúl Othacehé, donde se constituyó como una importante referente de la oposición, dada su palabra fuerte y conocimiento de derechos humanos, junto a su compañera de bancada Patricia Alvez.
Durante esos años tuvo la valentía de señalar a la vieja comisaría de Libertad como un centro de detención de desaparecidos, lo cual originó una violenta represión por parte de las fuerzas que respondían al ex Intendente.
Una vez que Gustavo Menéndez ganó las elecciones, Maidana comenzó su tarea como Directora de Derechos Humanos, donde desarrolló una gran tarea, logrando un hecho único en la ciudad, que fue visibilizar a los desaparecidos de Merlo durante la última dictadura militar, señalizando las calles donde estos vivían con sus respectivos nombres.
Una gran cantidad de público se dio cita en su velatorio, llevado a cabo en el Parque San Martin, entre ellos la intendenta Karina Menéndez, el director de ACUMAR, Martín Sabbatella, la diputada Mónica Macha, la presidenta del Concejo Deliberante, Alejandra Hann y el ex diputado provincial Alfredo “Lobi” Antonuccio.
Elogios
“Siempre respetó sus convicciones, sus ideas y valores. Fue la primera directora mujer de Derechos Humanos, y a partir de su gestión cambio todo y eso se notaba. Tenía una mirada territorial, no se conformaba con que se trabaje en el centro de Merlo o Padua, sino que se instalaba en los barrios más alejados”, resaltó Claudio Ricartes, quien militó la causa DD.HH. junto a ella.
Anabella Osorio, con quien también trabajó, resaltó: “Marce se fue como vivió: siempre luchando y con buen humor, con mucho compromiso, el mismo que tenía para cuando trabajaba en la huerta en Pontevedra, después cómo bibliotecaria y desde su militancia dándolo todo. Me quedo con su postura conciliadora, con su sonrisa y sus abrazos y los mensajes a cualquier hora preguntando algo para que no se nos pase ningún detalle”.
Por último, Karina Menéndez expresó: “Marce siempre fue una compañera valiente, que se la jugó por lo que pensaba pero sobre todo por lo que sentía, militó los derechos humanos en el momento en el que en Merlo no existían los derechos políticos”.
“Supo contagiarnos a todos y a todas de las causas justas, porque siempre supo resignificar el dolor con el amor. Y eso es el mayor legado que nos deja. Marce se hizo carne y abrazo en todos y todas las que la conocimos, contagio amor, pero también esperanza. Nos queda honrarla militando cada día por una patria más justa, pero sobre todo con una patria con memoria. Siempre vas a estar presente, hasta la Victoria siempre Marce”, afirmó la intendenta.